Fotografiando a los niños
Las fotos de niños pueden ser muy creativas y divertidas si logramos captar su espontaneidad en el momento justo. La presencia de la madre infunde seguridad a los pequeños y facilita el desenvolvimiento de ellos frente a la cámara.
Al fotografiar un niño, nunca debemos imponer nuestros gustos ni nuestra voluntad, despertemos en ellos su espontaneidad para que sea su personalidad la que aflore.Hay que involucrar a los niños en la sesión de fotos, dejándoles que toquen los diferentes elementos del escenario y explicándoles el funcionamiento de la cámara y del flash. De esta forma conseguiremos que no se asusten y entablarán amistad con el fotógrafo.Lo más importante es ponerse a su altura, es decir jugar con ellos como niños para que se sientan cómodos y relajados.Los niños suelen aburrirse rápido, por lo que no se les puede hacer esperar y que estén posando durante mucho tiempo.Las habilidades del fotógrafo se deben de poner de manifiesto para catar en poco tiempo la mayor cantidad de imágenes que nos permitan.Hay que dejarles moverse libremente para captar sus expresiones y movimientos espontáneos, que suelen durar instantes o segundos.Cualquier juguete puede resultar de gran ayuda para entretener al niño, y hacerle más natural.Las tomas fotográficas en el exterior suelen ser más fáciles de lograr, ya que el niño se olvida de la cámara y actúa con naturalidad.
Los 3 mejores de todos los consejos… practica, practica y practica. Es la única forma de lograr la soltura, rapidez y espontaneidad.


